La coalición fija como prioridades una reforma fiscal justa y feminista, la defensa de la sanidad y educación pública, el acceso a la vivienda y la lucha contra la emergencia climática
“¿Para qué queremos más autogobierno? ¿Para seguir haciendo lo mismo? Para Elkarrekin hablar de autogobierno es hablar de construir una nueva sociedad del Bienestar en Euskadi”
La Mesa Política de Elkarrekin ha mantenido hoy su primera reunión del curso en un encuentro en Bilbao donde se han fijado como prioridades la aprobación de una reforma fiscal justa y progresista, la defensa de la educación y sanidad pública, el desarrollo de políticas de vivienda que garanticen el derecho de acceso a la misma, y la lucha contra la emergencia climática que vivimos.
Al término de la reunión han comparecido en rueda de prensa la coordinadora general de Podemos Euskadi, Pilar Garrido, el secretario de Organización de Ezker Anitza-IU, Iñigo Martínez, y el coportavoz de Berdeak Equo, Joserra Becerra.
Garrido ha denunciado que el Gobierno vasco “le ha perdido el pulso a la ciudadanía” y “es incapaz de afrontar los nuevos retos” que tiene la sociedad vasca. “El modelo de PNV y PSE hace aguas, es un modelo caduco que no garantiza la sociedad del bienestar en Euskadi. Necesitamos políticas útiles y soluciones concretas que aborden los problemas reales”, ha aseverado.
La coordinadora general de Podemos Euskadi ha instado al lehendakari Iñigo Urkullu a utilizar el autogobierno para garantizar que la ciudadanía vasca pueda acceder a los servicios públicos y a los bienes de primera necesidad: acordando una fijación de precios en la cesta de la compra básica con las distribuidoras locales y desarrollando los instrumentos de la Ley de Vivienda para afrontar la grave crisis habitacional actual, entre otras medidas. “¿Para qué queremos más autogobierno? ¿Para seguir haciendo lo mismo? Para Elkarrekin cuando hablamos de autogobierno hablamos de construir una nueva sociedad del Bienestar en Euskadi”, ha subrayado.
La actual situación requiere -ha advertido Garrido- de cambios estructurales: por ello, ha afirmado que es importante aprobar una reforma fiscal justa y feminista. “Josu Jon Imaz se forra, cobra más de 4 millones de euros, y consigue que Petronor no pague nada en el Impuesto de Sociedades. Mientras tanto Edurne, una trabajadora guipuzcoana de un supermercado, gana apenas 18.000 euros al año y debe pagar alrededor del 23% en IRPF, casi 4.000 euros. No es un sistema muy justo. Y tampoco es feminista. Las políticas fiscales regresivas no sólo privilegian a los ricos, también a los hombres, porque son la mayoría hombres aquellos que acumulan las grandes fortunas. Y son las mujeres las que tienen salarios más bajos. La política fiscal es un pilar de la nueva generación de derechos feministas, para avanzar en derechos y vidas buenas para las mujeres”, ha remarcado.
Por su parte, Iñigo Martínez ha reclamado al lehendakari menos hablar de convención constitucional y más adoptar medidas para garantizar los derechos de la ciudadanía vasca, que está viendo vulnerados sus derechos, entre ellos, el de acceso a una vivienda. Así, ha pedido al Gobierno vasco que retire el recurso contra la Ley estatal de Vivienda y desarrolle la legislación para declarar Euskadi zona tensionada y aplicar los beneficios que contiene la ley. En este sentido, ha recordado que en Navarra el PSN y Geroa Bai sí van a desarrollar la ley dentro del Gobierno.
Martínez ha aludido al “debate nuclear” en estos momentos de la educación para denunciar que el Gobierno vasco no es capaz de garantizar el derecho básico a la educación de 7.400 niños de Bizkaia y Araba al no tener garantizado el transporte escolar a sus centros educativos. De este modo, ha hecho un “llamamiento claro y contundente” al Ejecutivo vasco para que “abandone la dejación de funciones y asuma el transporte escolar desde lo público para garantizar la educación pública y la educación para todos y todas en igualdad de condiciones”.
La lucha contra la emergencia climática es otra de las prioridades. A esta cuestión ha aludido Joserra Becerra, que ha censurado que la emergencia climática “no sea una prioridad para las instituciones vascas a pesar de que, lo vemos día a día, está condicionando nuestras vidas y también el futuro de las próximas generaciones”.
Ante esta situación, ha abogado por adoptar medidas urgentes este curso, como “aprobar una ley de cambio climático que llevamos 15 años esperando, cumplir con la ley de sostenibilidad energética de 2019 y plantearnos una nueva movilidad para este país”. Y esto -ha remarcado- “debe ir acompañado de una transformación ecológica de nuestra economía, de una transición energética y de una fiscalidad verde”. “Hay que elegir entre ser una potencia verde o un desierto gris”, ha señalado.