Berdeak EQUO recrimina a la Diputación de Gipuzkoa que pretenda hacerse con los bosques de pequeños propietarios en lugar de ayudarles con la gestión para que no tengan que abandonarlos o vender sus plantaciones

  • A través de Basotik, la institución foral pretende acaparar 40.000 hectáreas de bosque de las 121.500 existentes en Gipuzkoa mediante la fórmula de cesión de tierras, de manera que haya una única entidad gestora, pero sin plantear el necesario cambio en la gestión forestal actual

  • La formación verde considera que este modelo de concentración podría agravar la ya precaria situación de los bosques guipuzcoanos, ya que Basotik está enfocada mayoritariamente a la explotación y no tanto a la necesaria conservación de las masas forestales, claves para la preservación de la actividad rural y la vida en los pueblos del interior del territorio

  • Berdeak EQUO propone la creación de un servicio de asesoramiento independiente de las asociaciones de forestales y gremios del sector, cuyos intereses no siempre coinciden con los de los pequeños propietarios forestales

Tras la presentación oficial de Basotik, una fundación de carácter público que nace, según ha declarado la Diputación de Gipuzkoa, con el objetivo de evitar el abandono de los bosques y para gestionar terrenos que cedan voluntariamente sus propietarios, Berdeak EQUO manifiesta su decepción y malestar por la senda que pretende emprender la institución foral. El partido verde de Euskadi censura que, mediante esta fundación, la Diputación vaya a hacerse con la gestión de los bosques de pequeños propietarios, en lugar de ayudar a los baserritarras a gestionar mejor su patrimonio para que no se vean obligados a ceder sus plantaciones.

Para Berdeak EQUO es precisamente la errónea política forestal aplicada desde las administraciones -plegada a las necesidades de la industria forestal e incentivadora del monocultivo intensivo de especies de crecimiento rápido- la que ha contribuido al declive del sector, ya de por si agravado por la globalización, el descenso de los precios de la madera por la importación, la disminución de la productividad de los montes por la pérdida de fertilidad del suelo y la aparición de enfermedades en las masas forestales.

Ante esta deriva, en lugar de ofrecer soluciones a los baserritarras para que puedan afrontar la gestión de sus explotaciones, la Diputación de Gipuzkoa les invita a ceder la gestión de sus terrenos de manera que la institución va a acaparar en sus manos 40.000 hectáreas de bosque de las 121.500 existentes en Gipuzkoa.

Para Berdeak EQUO este modelo de concentración y gestión única pone en peligro la riqueza natural de los bosques guipuzcoanos, ya que está enfocado mayoritariamente a la explotación y no tanto a la necesaria conservación de las masas forestales, claves para la preservación de los ecosistemas locales, la actividad rural y la vida tradicional en los pueblos del interior del territorio. “Se repite también es este sector la fórmula preferida del PNV-PSE, la de acaparamiento y la concentración en pocas manos de un recurso económico y un bien patrimonial, con el propósito de seguir implementando una gestión forestal basada exclusivamente en la productividad y en el enriquecimiento de ciertos sectores económicos muy vinculados al poder político clientelar. Basotik debería de servir para que Gipuzkoa afronte de una vez por todas el reto de la conservación de las áreas boscosas autóctonas y terminar con la práctica de monocultivo. No hacerlo pone en grave riesgo el futuro de nuestros bosques y dificulta la lucha de nuestro país contra el cambio climático”, ha advertido el coportavoz de la formación Joserra Becerra.

En opinión de las y los verdes de Euskadi, las diputaciones deben apoyar a los pequeños propietarios a tomar las decisiones estratégicas sobre sus explotaciones, y no ofrecerles la salida fácil de la cesión de terrenos o, en el peor de los casos, su venta a empresas intermediarias, corporaciones industriales o grupos de inversión sin relación con el mundo rural, algo que ya está sucediendo. Para ello, las instituciones forales deben orientar las ayudas de manera que se facilite compatibilizar el aprovechamiento forestal con la conservación de las áreas boscosas. Berdeak EQUO reclama también que se suspendan las subvenciones de los monocultivos intensivos de una única especie y que el Gobierno Vasco prohíba la plantación de especies invasoras como el eucalipto y limite por decreto la superficie máxima y el tipo de terrenos en los que se puede cortar a matarrasa, una práctica tremendamente nociva para los suelos y ríos.

Para ayudar a las y los baserritarras, Berdeak EQUO propone que reciban asesoramiento externo desde un servicio independiente de las asociaciones de forestalistas y gremios del sector, cuyos intereses no siempre coinciden con los de los pequeños propietarios forestales porque buscan perpetuar el modelo actual de gestión forestal, basado en producir madera de baja calidad destinada a la fabricación de productos con poco valor añadido.