El pacto climático de Glasgow es insuficiente: llamamos a hacer los deberes en casa

El acuerdo alcanzado en COP26 es insatisfactorio. Los compromisos de los países siguen siendo insuficientes y no evitan los peores efectos del cambio climático.

Al mismo tiempo, gracias a la presión de la juventud, el pacto de Glasgow mantiene la llama a favor de una mayor ambición climática en línea con el Acuerdo de París. Ahora para ser creíble y llegar a tiempo, cada país, incluyendo España, tiene que pasar de forma urgente de las promesas a los hechos: aumentar su reducción de emisiones para 2030, poner fecha de fin a los combustibles fósiles y estar a la altura de la financiación climática.

En concreto, el acuerdo plantea que los países aumenten su reducción de emisiones de cara a 2030, elaboren planes a cada 5 años a partir del final de esta década y la por debajo de 1.5ºC.. Es urgente usar esta palanca para cerrar la brecha entre los compromisos insuficientes de los países y lo que pide la ciencia. Y debemos empezar cada uno por casa. A la vuelta de esta cumbre climática, el gobierno de España debe aumentar su ambición climática de cara a 2030 y pasar del 23% al 55% como pide la ciencia.

Por otro lado, los países enriquecidos no han estado a la altura sobre la financiación climática. Siguen faltando a su palabra procrastinando la aportación de los 100 mil millones de dólares prometida hace años atrás y bloqueando facilidades económicas para los países que lo pueden perder todo por el cambio climático. Mientras que están en juego millones de vidas en los países vulnerables, solo haremos frente a la emergencia con justicia climática y es una tarea prioritaria de cara a COP27 en Egipto.

Por último, se ha mencionado por fin a los combustibles fósiles en el acuerdo final después de años de rechazo a pesar de que China e India lo hayan debilitado en último momento. Pero es perjudicial dar a entender que existan combustibles fósiles eficientes. Los únicos combustibles fósiles buenos son los que se quedan bajo tierra. Ahora necesitamos concreción con una fecha para el fin de todos los combustibles fósiles. En este sentido, España y la Unión Europea tienen que trabajar desde ya para terminar con las subvenciones a las energías sucias y con una hoja de ruta para salir de su dependencia al gas.”