- Esta herramienta pionera puede ser útil, no sólo para reducir la contaminación acústica, sino también para reducir el tráfico en nuestra ciudad.
- La coalición de PODEMOS, IU y Berdeak EQUO pedirá, vía moción, una prueba piloto de radares de ruido sin carácter sancionador durante 2022. Si la experiencia es positiva, la propuesta es implantarlo en todo el municipio en 2023, con carácter sancionador.
La ciudadanía está cada vez más expuesta al ruido urbano. Sus efectos sobre la salud se consideran un problema cada vez más importante. Estos pasan por: pérdida de audición, trastorno del sueño, problemas cardiovasculares y efectos sobre el comportamiento social. Según la Organización Mundial de la Salud, la contaminación acústica ocupa el segundo puesto de problemas medioambientales, por detrás de la contaminación del aire. Nuestro municipio no es ajeno a este tipo de contaminación, y por ello, desde hace varios años, el Ayuntamiento de Vitoria trabaja para combatirla a través de los Planes de Mejora del Ambiente Sonoro. Según el plan vigente (2019-2023) la principal fuente de ruido urbano en nuestra ciudad es el tráfico.
Según datos del Plan, el periodo más desfavorable respecto al ruido es el nocturno. Además, el 6,2% de la población está expuesta a niveles de ruido por encima de los objetivos de calidad acústica establecidos para uso predominante residencial. Hay que recordar que este dato se obtiene de muestras medias en periodos, no registrándose momentos puntuales de ruido especialmente dañinos para la salud. Este sería el caso de vehículos específicos que circulan puntualmente por los cascos urbanos.
Por todo lo anterior, Elkarrekin quiere dar un paso más allá para mitigar los efectos de la contaminación acústica con la instalación de una prueba piloto de radares de ruido en zona de alto tránsito circulatorio para el año próximo. Esta experiencia no tendría ningún tipo de carácter sancionador. El objetivo consistiría en comprobar el funcionamiento de esta tecnología acústica para medir y calcular los niveles de contaminación acústica de los vehículos que circulan por nuestro municipio. El grupo municipal planteará vía moción que esta propuesta piloto sea incluida como línea de actuación del Plan de Acción de Mejora del Ambiente Sonoro (2019-2023).
La zona determinada de implementación de los radares será determinada por la ciudadanía en el proceso de participación ciudadana del Plan de Acción de Mejora del Ambiente Sonoro en un plazo de 3 meses. Por último, se solicita que, si el análisis de los resultados de esta prueba es positivo, estos serán implantados en todo el municipio en 2023, con carácter sancionador.
Estos radares están compuestos por una cámara de 360 grados junto a diferentes antenas acústicas que incorporan cuatro micrófonos que controlan los niveles de decibelios cada décima de segundo. Estos permiten además de medir los sonidos, detectar la dirección de la que proviene para no haber lugar a error.
Un ejemplo europeo de este tipo de radares podemos encontrarlo en la municipalidad de París. La capital francesa en su plan contra el ruido, ha introducido este verano los radares de ruido de manera beneficiosa para la salud de la ciudadanía, la reducción del tráfico y los ruidos que suponen un grave problema para el bienestar de los habitantes.
“La contaminación acústica es un problema, no sólo ambiental sino también de afección a la salud de las personas. El tráfico es la fuente de mayor ruido en Vitoria-Gasteiz. Por la noche, la situación es más delicada: un vehículo que circula a gran velocidad, de gran cilindrada o por tener el silenciador manipulado, puede despertar a un gran número de personas. Vitoria-Gasteiz ya tiene localizadas las áreas de mayor circulación por eso consideramos que es ideal para ser la primera ciudad del estado en la implementación de los radares de ruido”, ha señalado el portavoz Oscar Fernández.